La necesidad de recursos mineros implica una gran inversión, por lo que la mejora en el conocimiento de las explotaciones permita una minimización de costes en el proceso extractivo.

Las múltiples técnicas geofísicas aportan un gran volumen de datos aplicables tanto a las explotaciones existentes como a las posibles zonas canterables. Estás técnicas no intrusivas, caracterizadas por su rapidez y gran volumen de resultados, son el complemento perfecto para la extrapolación de datos obtenidos con ensayos mecánicos y la observación directa.