Medio Ambiente


Las aplicaciones de la geofísica de superficie son muy variadas. La versatilidad y rapidez de investigación, asociado a la facilidad de llegar a ubicaciones de difícil acceso; lo hace un complemento ideal para estudios relacionados con el patrimonio natural.

Las técnicas geofísicas permiten modelizar cualquier capa de interés en el subsuelo, su movimiento, y su progresión. Permiten evaluar de un modo no intrusivo recursos naturales como campos de dunas, con métodos sísmicos o modelización de glaciaras con potentes georadares.

Las aplicaciones geofísicas dirigidas al estudio y remediación de problemas medioambientales son de gran importancia debido tanto a sus excelentes resultados como al tipo de técnica no-invasiva con el medio.

Dentro de las principales aplicaciones de la geofísica al medio ambiente destacan:

  • Detección de zonas contaminadas: para la contaminación de suelos y acuíferos se utiliza la técnica de la tomografía eléctrica. El cambio en las resistividades aparentes que provoca el contaminante en el terreno o en el medio acuoso puede llegar a ser detectado por dicha técnica con gran precisión. En el caso concreto de contaminación por hidrocarburos la técnica del georadar también es de gran utilidad.
  • Determinación de intrusiones salinas en acuíferos: suele darse en acuíferos sobre-explotados en zonas cercanas a la costa. Al vaciarse el acuífero de agua dulce, el agua salada, al ser más densa, inicia su avance por su zona más profunda. El contraste de resistividades entre el agua dulce y el agua salada (cargada de electrolitos) queda reflejado en un perfil de tomografía eléctrica con gran exactitud. Debido a la mayor densidad del agua salada también es posible detectar la zona de cambio dulce/salada mediante el uso del georadar.
  • Detección de fugas de aguas negras: las aguas negras presentan generalmente un alto contenido en electrolitos provocando una disminución de las resistividades aparentes en el medio. La tomografía eléctrica es la técnica adecuada para el mapeado de estas zonas.
  • Localización del nivel freático: para detectar la profundidad del nivel freático se realizan sondeos eléctricos verticales (S.E.V.). Estos estudios, junto con las medidas de los piezómetros, se realizan para el control de las explotaciones de los acuíferos así como para el cálculo de la capacidad depuradora del propio medio en caso de contaminación en el terreno.