Arqueología

La geofísica es un estupendo aliado a la investigación arqueológica, ya que al no ser intrusivas, permite obtener imágenes del subsuelo sin necesidad de intervención. Las aplicaciones que la geofísica ofrece sobre el conocimiento arqueológico son muy variadas. Desde la localización de zonas enterradas, dónde ha existido actividad humana, hasta la valoración del estado una cierta estructura.

GEOZONE cuenta con una elevada experiencia en el análisis de estructuras de origen romano y posterior, utilizando técnicas como el geo-radar o la tomografía eléctrica. Obteniendo mapeados precisos de los recursos en planta, y modelizaciones tridimensionales de las áreas de interés.

También realiza estudios de detalle, de estructuras concretas con antenas de alta resolución de geo-radar, para modelizar pequeños objetos funerarios, para ver el estado de bloques o muros, o la existencia de restos óseos.

Los métodos de trabajo que la geofísica pone a disposición de la arqueología son tan variados como los tipos de yacimiento, y dentro de cada yacimiento con sus peculiaridades. GEOZONE adapta sus técnicas para la investigación arqueológica.

Los métodos geofísicos se aplican al estudio de yacimientos arqueológicos desde los años 40, habiendo sido ampliamente utilizados en las últimas décadas en Reino Unido, Francia, Egipto, Italia, España, etc. El uso apropiado de la técnica geofísica depende del objetivo y del objeto a tratar.

  • Micro-gravimetría: con este método el objetivo que se persigue en arqueología es la localización de túneles, cámaras, criptas, en definitiva, zonas huecas donde exista un defecto/exceso de densidad que genere una anomalía micro-gravimétrica. Uno de los ejemplos más famosos es la micro-gravimetría realizada en la pirámide de Keops por EDF en 1986.
  • Georadar: se utiliza ampliamente en arqueología para la detección de objetos enterrados, como objetos metálicos, muros, columnas, cuevas, tumbas, criptas, cimientos, restos óseos, etc. Geozone ha realizado proyectos con esta técnica en la Iglesia de San Bartolomé de Finestrat (Alicante) para localización de criptas y tumbas; detección de estructuras en campamentos romanos, Renieblas (Soria); detección de estructuras enterradas en Pompeya (Italia); etc.
  • Electro-magnético (EM): se utiliza para la realización de mapas de resistividades (o su inversa, la conductividad) cubriendo grandes áreas. Estos mapas se generan a una profundidad determinada (iso-profundidad), dependiendo del equipo EM utilizado, ya que cada uno tiene un espaciado entre las antenas emisora y receptora diferente. Geozone ha realizado estudios arqueológicos con esta técnica en Renieblas (Soria) para la detección de muros en un campamento romano. El equipo utilizado, CMD Explorer de la empresa GF Instruments, permite realizar mapas cada 0,5 m de profundidad, hasta una profundidad máxima de 6 metros. Asimismo permite realizar un modelo de inversión, obteniendo así una tomografía electro-magnética.
  • Tomografía eléctrica: puede emplearse para la localización de cavidades (cuevas, criptas, cuevas, tumbas, etc.), estructuras enterradas, etc. En el caso de la arqueología está muy difundida la realización de tomografías en 3D. Geozone ha realizado tomografías eléctricas en 3D en Pompeya y Telesia (Italia).
  • Magnético: se utiliza para la detección de anomalías magnéticas generadas por cuerpos o estructuras en el subsuelo. Su intensidad depende del contenido en minerales magnéticos, y es extremadamente sensible a la presencia de metales. Con el método magnético se pueden localizar zonas de antiguos asentamientos por cambios en la susceptibilidad magnética del suelo, así como hogueras, metales, antiguas minas y canteras, tumbas, cercas, túmulos, etc.